Nos gustaría aceptar la invitación a participar en este espacio con un primer escrito que despierte dudas y que invite a las reflexiones y respuestas que permitan ir construyendo acuerdos y acercando ideas. En este momento sólo se da una pincelada a innumerables aspectos que se ven tocados por la educación y las políticas que la afectan en nuestro país.

“El cambio está en el poderoso miligramo, en cada uno de los mexicanos, quién más”. Así concluye el post anterior sobre la visita del Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica a nuestro país. Retomamos esta idea porque nos ha producido un eco en la cabeza y nos ha llevado a reflexionar que en México todavía no estamos tan convencidos de esta idea.

Definitivamente los mexicanos deben dejar de voltear para todos lados buscando las respuestas o los salvadores que puedan atender los problemas mexicanos. La capacidad que tiene México en su territorio no es percibida ya que tenemos los oídos ocupados en lo último que han dicho en el país vecino o la mirada puesta en lo que se hace en Europa. Asumimos de primera instancia que si está hecho en México y por mexicanos será chafa. Y al tratar de aplicar las novedades extranjeras en nuestro país no se hace primero un diagnóstico del contexto y lo único que resulta es que el problema persiste.

Así mismo sucede en la educación, donde las decisiones sobre el contenido del  currículo y las metodologías son tomadas de todos los países donde se tienen buenos resultados en educación y se espera que ya con eso se mejore la calidad educativa y se obtengan buenos resultados en las evaluaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), como si ésta fuera la única finalidad de la educación. Pero los problemas del Sistema Educativo Nacional van más allá de la baja calificación que se pueda obtener en una Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE). Por el contrario lo que se logra acentuar con estas evaluaciones estandarizadas es la desigualdad que persiste en la educación en nuestro país. Mientras sigamos enfrascados en hacer comparaciones (nacionales o internacionales) sin ofrecer alternativas de solución, la educación va a continuar estancada y, por lo tanto, lo seguirá también el desarrollo de los mexicanos.

Pero… ¿por qué no se puede desestancar la educación en México?, ¿qué poderosa fuerza maligna la mantiene enredada bajo el fango? En nuestra opinión es que son quienes toman las decisiones los que no quieren ver el desarrollo de los niños, niñas y jóvenes; éstos no son más que cifras para aquellos, cifras que manejan a su conveniencia y a su antojo para las épocas electorales, cifras a las que prometen programas que nunca se hacen realidad porque donde se concreta la educación es en el salón de clases, bajo la tutela del docente, quien muchas veces termina haciendo lo que quiere o puede, como quiere o puede. Habrá que esperar la suerte de que no sea un docente corrupto, con el único interés de cobrar su quincena y en cualquier momento abandonar el aula para atender compromisos con el sindicato.

¿Y cuál es el papel que juega el Sindicato Nacional de Trabajadores por la Educación (SNTE) en este charco (o chasco)? Pues el principal. Liderados por la “Maestra” Elba Esther Gordillo, el SNTE tiene todo el poder y la capacidad para manejar y darle la dirección que quiera a la educación, como si no existiera una Secretaría de Educación Pública.

Pues bueno, con este primer escrito tan sólo quisimos resaltar lo que afecta de manera evidente a la educación en nuestro país (en este caso sólo a la educación básica, de la superior supongo surgirán otros temas más adelante). Y lo que nos queda es ir más hacia allá y preguntarnos qué tiene que ver la “Refundación” aquí; que se le buscará un nuevo sentido y significado a las cosas en ese ir tratando de entender “cómo es la cosa”:

–         No es malo conocer los avances científicos y tecnológicos alrededor del mundo, lo necesario es ver bajo qué condiciones y con qué recursos nacionales se puede desarrollar una idea similar o a partir de ellos.

–          Antes de empezar a medir los resultados de México con el mundo sería bueno hacer una revisión detallada de las deficiencias que arrastra la educación en México y tratar de solucionarlas para que entonces estemos en posibilidad de compararnos con países con un nivel de desarrollo similar. Algunos situaciones que nos ponen en desventaja frente a las evaluaciones internacionales son: la precaria adecuación del modelo educativo en sus diferentes niveles y contextos a una realidad multicultural, la deficiente preparación de maestros, la desigualdad en oferta de servicios educativos, la falta de atención a la totalidad de la población, la desnutrición, la carencia de un nivel de educación inicial oficial por mencionar algunos y que todos ellos se enmarcan dentro de los ejes de análisis del proyecto (Democracia, gobierno y justicia social, Economía y desarrollo e Historia y cultura).

–          El sindicato debe reformularse como una organización cuya finalidad sea proteger y promover el desarrollo de los trabajadores, quienes a su vez deben tener clara la importancia y necesidad de su labor como mediadores del conocimiento de sus alumnos y alumnas, lo que requiere de un gran compromiso. Por lo tanto el sindicato no debe tener incidencia alguna en las decisiones que se dirigen a la formación de los estudiantes. Así mismo como todas las demás organizaciones debe fundamentarse en procesos verdaderamente democráticos sin intereses particulares.

Hasta aquí con esta introducción a “Refundación y Educación”, sigamos comentando y dialogando para llegar a acuerdos que vayan sentando las bases de este proyecto.

Coautores: Daniela e Isidro